Las lilas pueden adaptarse a varios estilos, son alegres por su color y muy agradables por su fragancia, y aunque estamos acostumbrados a su color morado, también podemos encontrarlas en tonos rosáceos y blancos. Dicen que las primeras simbolizan el primer amor y las últimas la juventud e inocencia...
Son ideales para ramilletes, ramos de novia o como centros de mesa y aunque son preciosas por sí solas, combinadas con las flores adecuadas, conseguirán seguro colarse en tu día b.
Veamos unos ejemplos...
Un ramo sencillo sólo con lilas:
Con peonías:
Con margaritas:
Dalias, lilas y rosas:
Centros de mesa:
¡Hay muchas posibilidades!
¿Te hemos convencido?








